Las historias de
Mérida: variación y estrategias discursivas.1
Alexandra
Alvarez y Carmen Luisa Domínguez
Departamento de
Lingüística
Universidad de
Los Andes
Mérida,
Venezuela
1. LOS MOTIVOS
Todos
sabemos lo que es un buen narrador, lo reconocemos y nos encantamos con su
arte cuando lo tenemos delante, nos aburrimos cuando nos encontramos con
uno que no sabe contar sus historias personales. El Corpus
sociolingüístico de la ciudad de Mérida, Venezuela (Domínguez y
Mora 1995), por las características mismas de su recolección está lleno
de narraciones,2 cada uno de los hablantes que
grabamos es un narrador de sus experiencias, de sus vivencias, de las
anécdotas que marcan su vida o de las que necesita para argumentar sus
puntos de vista y la lectura o la escucha de estas hace aparecer
diferentes maneras de contar y diferentes estrategias para poner en
palabras sus historias.
Este
trabajo parte de la pregunta que las investigadoras nos hemos planteado
sobre las razones lingüísticas para que algunos narradores sean más
emotivos que otros y logren engancharnos en sus historias mejor que otros.
Partimos de esa observación y de la intención de describir algunas de
esas estrategias y de caracterizarlas lingüísticamente. En cualquier
caso, lo que presentaremos aquí es un conjunto de observaciones y
reflexiones sobre la constitución lingüística de las narraciones y
algunas características diferenciales entre los narradores orales
recogidos en el Corpus.
2. LOS
SEGMENTOS
a. la muestra
Para
este trabajo hemos seleccionado seis fragmentos narrativos de varios
hablantes del Corpus sociolingüístico de la ciudad de Mérida que
nos parecen representativos de la variedad de estrategias narrativas
presentes en el corpus general.
Cada
uno de estas narraciones fue segmentada en unidades de entonación (ver
Chafe 1987, 1994 y Mora 1996), esto es, un segmento del texto que está
delimitado por un contorno entonativo coherente,por una pausa y/o un
alargamiento del a sílaba final perceptibles para el oyente.3
La segmentación de este tipo pareció más pertinente para el análisis
de la lengua oral (ver Alvarez y Mora 1995).
También,
distinguimos, en cada una de las narraciones seleccionadas, las diferentes
partes constituyentes, siguiendo el esquema que propone Labov 1972, tal
como puede verse en el aparte siguiente.
b. las
narraciones
Labov
1972 describe la narración como una unidad textual con una estructura
regular, esta comienza con un resumen que define el tema o punto de
la historia y una orientación que describe las circunstancias en
que aquella ocurre. Le sigue la complicación, donde se narran los
eventos centrales y la coda, una transición temporal y temática
del mundo de la historia al del momento de su narración. La evaluación,
es decir, la marcación de la importancia que tiene la historia, la razón
de la misma, puede estar presente a lo largo de todo el texto.
A
continuación presentamos los textos que sirvieron de apoyo a nuestra
investigación, cada uno de ellos aparece segmentado de acuerdo con las
categorías que acabamos de establecer en (a).
TEXTO 1: MDD5FB,
era recién casado
ORIENTACION
1.
me iba para Mérida...
2.
mm...
3.
a pedir por allá...
4.
alguna cosita donde las amigas de mamá,
5.
para traer,
6.
ya estábanos grandecitas,
7.
ay, pero...
8.
donde una señora me fui
9.
y entonces me daba frijoles y cambures todos los días y... a mí
10.
ese frijoles y cambures comíanos allá
11.
y yo venía por comer una migajita al menos y...
12.
entonces,
COMPLICACIÓN
13.
ay Dios mío,
14.
mm...
15.
al otro día...
16.
yo me aburría
17.
y me salgo a lavar con esos jabones
18.
y entonces un señor e...
19.
era recién casado
20.
y se metió al baño y...
21.
y se mató,
22.
con... con el orillo del baño,
23.
que tenía un orillo,
24.
se resbaló
25.
y se cayó
26.
y no salía
27.
y no salía
28.
y no salía,
29.
y era recién casado,
30.
y no salía,
31.
y tumbaron la puerta
32.
y era que se había muerto,
33.
se murió,
34.
entonces...
35.
entonces yo me aburría en esa casa
36.
y yo cogí los trapiticos
37.
y los puse en la mañanita atrás de la puerta
38.
y cuando no se había parado yo ...
39.
abrí el portón,
40.
que me mandaban,
41.
y salí volada y me...
42.
y me fui otra vez para la casa,
43.
y...
44.
no me estuve...
45.
no me estaba en la casa que me... así,
46.
no me estaba,
CODA
47.
no,
48.
ay no,
49.
no eso era un paquete muy grande,
50.
ay Dios mío,
51.
muy grande era...
Este
texto carece de la parte inicial, o resumen. La primera sección no
resume la historia completa sino que sitúa los antecedentes: la narradora
iba a Mérida a pedirle comida a las amigas de su mamá. La complicación
narra el episodio del accidente de un señor recién casado que se cae en
el baño. La coda dice lo terrible que fue la situación y
constituye a la vez, toda entera, una sección de evaluación.
En
general, en este cuento hay subordinación de la evaluación (en las
líneas 8, 13, 45-9). La complicación tiene dos partes y en ambas hay
evaluación: en la primera, esta se da (como veremos más adelante) por
paralelismos. La segunda parte de la complicación es una evaluación
donde la protagonista narra cómo sale despavorida por la muerte del
hombre. Se contrapone allí el yo venía de la orientación con el
irse aterrorizada de más adelante (líneas 37-44)
TEXTO 2: MDD5FB,
no íbanos a la escuela
Enc.:
O sea que ustedes no fueron a la escuela.
FALSO
RESUMEN
1.
Hab.: Ay no,
2.
sí fui a la escuela,
3.
no fui a la escuela
ORIENTACION
4.
pero una madrina mía era muy brava,
5.
una madrina mía,
6.
y entonces nos mandaba a la escuela
7.
y nos íbanos para los potreros como le conté,
8.
nos íbanos para los potreros
9.
y bajábanos los bichos eso que... )tienen las matas?
10.
y nos... íbanos por esa falda rodando
11.
y las cabuyas las poníanos por dos palos,
12.
para mecernos,
13.
y... la otra parte nos íbanos a comer cínoras,
14.
que habían cosechas,
15.
y la otra parte
16.
nos íbanos a buscar mortiños...
17.
para comer,
18.
para que se nos pusiera la lengua morada,
19.
y la otra parte...
20.
dígame,
21.
habían guayabitas rayadas,
22.
que las llamaban
23.
por esa parte,
24.
y nos íbanos por esas faldas a coger guayabas
25.
y traíanos las guayabas todas en las faldas,
26.
y...
27.
las guayabas
28.
y...
29.
y...
30.
y la otra parte nos íbanos...
31.
le robábanos a una viejita que había por allá arriba,
32.
y era como ciega de un ojo,
33.
y nos íbanos y le robábanos la panela a la viejita...
34.
y nos íbanos para arriba
35.
porque esas aguas eran todas aseadas de este mundo,
36.
ahorita es que esas aguas vienen cloacas,
37.
y vienen sucias,
38.
de todo mundo de sucias,
39.
ahora no sabe usted que mojábanos la panela
40.
y comí...
41.
y bebíanos
42.
y veníanos llenas de de comer agua y panela y...
43.
pero...
44.
pero...
FALSA
CODA
45.
pero ay no no,
46.
ese era todo el chiste de ese... de.... de la juventud,
47.
no íbanos a la escuela
COMPLICACIÓN
48.
y entonces llamaban a papá
49.
"que las muchachas no vinieron a la escuela,
50.
que no sé qué
51.
no sé que más"
52.
y nos cogía con esa correa,
53.
nos sacaba los pedazos de las costillas y del rabo
54.
y mamá...
55.
ella lo odiaba
56.
y él nos sacaba los pedazos... de las piernas
57.
y nos rompía
58.
y entonces nos curaba mamá...
El
comienzo de este texto es también una orientación. No hay resumen,
pero desde el principio hay evaluaciones por paralelismo, como
explicaremos luego. La orientación resalta sobremanera en este texto,
porque se realiza por episodios. Hay seis de estos en total, que cuentan
las diversas travesuras que hacían los niños cuando no iban a la
escuela, en ellos, es interesante ver cómo los episodios son marcados por
el narrador mediante expresiones tales como las siguientes: como le
conté (línea 7), y la otra parte (13, 15, 19, 30), y ahora
no sabe usted que (39). Esa orientación termina con la afirmación de
que ese era todo el chiste de la juventud/ no íbanos a la escuela,
que se contrapone al principio de la historia: Ay no.../ sí fui a la
escuela/no fui a la escuela, sección que hemos denominado una
"falsa coda", dado que no concluye allí la complicación sino
la orientación.
La
complicación es, en esta historia, el castigo del padre y su
crueldad en la tortura: nos sacaba los pedazos de las costillas y del
rabo (53), él nos sacaba los pedazos de las piernas y nos rompía
(56-7), y la acción del padre es evaluada por el sentimiento de la madre:
y mamá/ ella lo odiaba (54-5). No hay coda en este texto o bien,
como dijimos, está adelantada.
TEXTO 3: MDD3FB,
eso era puro garbancillo
FALSO
RESUMEN
1.
pero eso...
2.
bueno,
3.
hay muchos cuentos;
ORIENTACION
4.
otra es un...
5.
un señor que...
6.
salió de un bar una noche...
7.
y se vino por aquí,
8.
por la placita de Belén,
9.
y eso era puro garbancillo,
10.
donde estaba "Rivas Dávila"...
Enc.
B: Ajá.
11.
Hab.: ...eso eran puras matas de garbancillo,
COMPLICACION
12.
y entonces lo...
13.
lo sorprendió... una... muchacha muy simpática,
14.
y él la siguió,
15.
y es tarde,
16.
eran las doce de la noche,
17.
"no, esto puede ser una cosa muy importante, esta muchacha",
18.
y la seguía y la seguía,
19.
y la mujer caminaba y caminaba,
20.
y nunca la podía alcanzar,
21.
al fin,
22.
cuando él se dio cuenta...
23.
era que...
24.
lo estaba internando en esas matas,
25.
y voltea
26.
y lo mira
27.
y le pela esos dientes tan horribles...
Enc.
A: [[aspiración]]
Hab.:
Y...
Enc.
B: (Diablo!
28.
Hab.: ...aquello botó... candela,
29.
y eso y...
30.
y eso fue...
31.
y eso fue cierto,
32.
porque... ese... señor me lo contó a mí,
33.
el susto de él tan grande que pasó,
34.
corra,
35.
corra,
36.
y aquellas piernas no le daban,
37.
Dios mío,
38.
y mirando para atrás,
CODA
39.
pero no,
40.
el espanto se quedó en...
Enc.
B: Se quedó en...
41.
Hab.: ...en en la Plaza de...
42.
de los Piscos,
43.
que la llamaban...
El
texto comienza con un falso resumen: Pero eso.../ bueno,/ hay
muchos cuentos (1-3), que no es verdaderamente un compendio de lo que
acontece en la historia sino más bien una primera parte de la
orientación. Esta última cuenta como el señor sale del bar, lo
sorprende una muchacha y él la sigue. El leitmotiv de esta
sección son las matas de garbancillo, que representan el engaño, donde
la muchacha lo va internando, implican el suspenso: un motivo que va a ser
clave para la historia. La complicación (entre las líneas 12 y 38)
muestra como la aparecida era, en realidad, el diablo. El suspenso es
también una forma de evaluación (aunque no la trataremos en este
trabajo). Además, como formas de evaluación, se dan las estructuras
paralelas y el ritmo (como veremos más adelante). Por último, hay una coda
muy breve en pero no, el espanto se quedó en la Plaza de los Piscos
(39-42).
TEXTO 4: MDC4MA,
el fútbol
RESUMEN
1.
Por primera vez me inicié,
2.
o sea...
3.
cuando...
4.
la primera vez que me...
5.
que vi el fútbol,
ORIENTACION
6.
entonces...
7.
¿ya empezamos...?
8.
una...
9.
una vez venía yo... de un paseo ¿no?
10.
con la... el grupo de la Urdaneta
11.
y al pasar frente al estadio del... del Colegio San José,
12.
estadio Lourdes,
13.
ahí en el estadio Lourdes...
14.
estaba un portón grande abierto,
15.
entonces...
16.
veníamos todos,
17.
mi mamá y todos los muchachos,
18.
nosotros somos...
19.
e...
20.
diez,
21.
y miro para allá y veo que están jugando al fútbol,
22.
entonces yo le digo
23.
"mamá, mamá mira... mira lo que están haciendo... aquellos fútbol
allá",
24.
entonces me impresionó mucho...
25.
luego,
26.
bueno ya no...
27.
"vamos... vamos muchachos"
28.
y yo seguí mi...
29.
con todo el grupo )no?
30.
y llegué a la casa
31.
pero se me quedó aquello en la mente...
COMPLICACIÓN
31.
entonces,
32.
apenas mi mamá se descuidó,
33.
salí corriendo para allá para el estadio,
34.
llegué al estadio
35.
y me quedé toda esa...
36.
toda la tarde...
37.
viendo cómo jugaban al fútbol
38.
y me gustó...
La
acción del texto es muy simple. Un muchacho ve por primera vez un juego
de fútbol, que le encanta, regresa a casa, pero se escapa luego a ver el
juego toda la tarde. La acción, antes que externa, es más bien interna o
psicológica, y esto se evidencia por el uso de verbos de percepción y
reacción mental cuando el hablante quiere denotar su posición respecto a
los eventos que narra: y miro para allá y veo que están jugando al
fútbol (21), entonces me impresionó mucho (24), pero se me
quedó aquello en la mente (31). La orientación está en el venir
caminando del grupo, ver el juego y regresar a la casa. La complicación
está en escaparse el muchacho y quedarse toda la tarde viendo el juego.
En este texto la evaluación se produce a través de las
expresiones del narrador sobre sus emociones (en las líneas 21, 24, 31,
que acabamos de señalar), así como la indicación de su regreso al
campo, que da la idea de su naciente pasión por el fútbol.
TEXTO 5: MDA2FA,
las dos cadenas
RESUMEN
Enc.:
Nunca te han atracado... nada...
1.
Hab.: Bueno,
2.
me robaron la cadenas...
3.
un 24 de diciembre que bueno...
Enc.:
)Acá en Mérida?
4.
Hab.: Sí,
5.
hace como...
6.
estaba la PTJ aquí al lado.
Enc.:
)Hace bastante tiempo?
7.
Hab.: Sí... hace...
8.
ahorita en diciembre fue hace como... cinco, seis años.
ORIENTACION
Enc.:
)Y cómo fue eso?
9.
Hab.: Pues yo...
10.
iba un 24 de diciembre,
11.
a las cuatro de la tarde,
12.
con mi mamá,
13.
haciendo compras,
14.
llegué a... abajo de mi casa,
15.
en la esquina...
Enc.:
Mjm.
16.
Hab.: ... me bajé del carrito con ella
17.
y yo con mis peroles aquí,
18.
el bolso y mis bolsas y...
19.
entonces yo veo que baja un hombre,
20.
pero yo de lo más tranquila paso por un lado...
21.
mi mamá va delante de mí...
COMPLICACIÓN
22.
cuál es la sorpresa que...
23.
el tipo me metió la mano,
24.
delante de... todos los paquetes y todo
25.
y me arrancó...
26.
y yo "desgraciado",
27.
solté paquetes,
28.
solté cartera,
29.
de todo
30.
y salí corriendo detrás del tipo
31.
y mi mamá recogiendo los paquetes
32.
"hija, hija"... [[risas]]
33.
y ella recogiendo los paquetes
34.
y yo atrás del hombre corriendo corriendo...
35.
una cuadra,
36.
pasamos por el reloj...
37.
ahí que está... en la redoma,
38.
atravesamos,
40.
mira yo no sé si me iba llevando un carro o no,
41.
lo más cierto es que yo corrí y corrí...
42.
y después..
43.
este...
44.
bueno atravesamos hasta el Parque La Isla,
45.
el... el... puente
46.
y el tipo se metió por ahí pero,
47.
antes de eso,
48.
un señor amigo de mi mamá vio la cuestión,
49.
paró el carro y salió corriendo
50.
y le disparó...
51.
pero le disparó en la pierna
52.
entonces...
53.
parece que el tipo salió cojeando,
54.
se metió debajo de los matorrales y...
55.
hasta el sol de hoy...
56.
Pero entonces esas cuestiones que uno no sabe ni lo que hace en el momento
57.
sino corre y corre y corre y...
58.
y después
59.
cuando yo reaccioné...
60.
yo "Dios mío no puede ser,
61.
)qué pasó?"...
62.
entonces bueno,
63.
subí a mi casa
64.
y cuando llegué a la casa,
65.
bueno me...
66.
un valle de lágrimas,
67.
pero eso solté... la crisis...
68.
y yo decía después
69.
")y si ese tipo me... puñalea o algo así?",
70.
y no,
71.
y entonces bueno... este...
72.
mi papá me consoló
73.
y que tal,
74.
y un poco de amigos ahí...
75.
viendo la cuestión
76.
y al rato llega... un policía y me dice
77.
")aquí hay una señorita que acaban de atracar?"
78.
entonces dicen
79.
"sí, aquí está",
80.
yo bueno llorando,
81.
entonces me dice
82.
"no,
83.
salga porque aquí hay una jaula con un poco de..."
84.
de tipos que ahí... agarraron )no?
Enc.:
Ah...
85.
Hab.: Y dio la casualidad que
86.
el tipo que me agarró a mí...
87.
tenía camisa de cuadros,
88.
habían como cinco con camisa de cuadros...
89.
y yo decía "cónchale"
90.
y yo dentro de la jaula mirando y llorando
91.
y no... no,
92.
o sea yo no me acuerdo de la cara del tipo...
93.
entonces yo decía "no, no puede ser
94.
porque si lo hirieron no está ahí"
CODA
95.
entonces bueno,
96.
imagínate,
97.
eso fue horrible
98.
y un 24,
99.
ese 24 lo pasé yo traumatizada,
100.
vinimos aquí a la PTJ a denunciar,
101.
me pusieron a ver los libros con todas las caras de los tipos horribles
ahí,
102.
no,
103.
eso es perdido,
104.
pues claro
105.
no estaba tan usual como ahorita los... atracos )no?
106.
y eso eran,
107.
eran eran dos cadenas y...
Enc.:
Y no era tan frecuente...
108.
Hab.: No como ahorita...
En
este texto todas las secciones son claras y están bien desarrolladas. En
el resumen se da un compendio de los hechos: el atraco en Navidad;
la orientación cuenta cómo la protagonista venía de hacer
compras con su mamá, cuando el ladrón se baja del autobús junto con las
dos mujeres. La complicación es el robo mismo y la denuncia a la
policía; la coda es una reflexión sobre la frecuencia de los
atracos. La evaluación está también muy desarrollada y se da de
diversas formas, sobre todo, como veremos más adelante, a través de los
diversos puntos de vista de la narración: el externo, a través del decir
del narrador y las acciones paralelas a la historia, y el interno, con la
subordinación de la evaluación en el tiempo y en la acción. Asimismo,
se presentan procesos reflexivos dentro de la narración sobre lo terrible
de los hechos.
TEXTO 6: MDA1MB,
los ladrones
RESUMEN
1.
Hab.: No,
2.
bueno este...
3.
una vez se metieron los ladrones,
4.
por cierto que le pegaron un tiro esa vez a papá,
5.
eso fue una Semana Santa...
6.
hace como tres años exactamente.
Enc.:
Ajá.
ORIENTACION
7.
Hab.: Y entonces este...
8.
pues tenían a mis hermanos sometidos en un cuarto,
9.
mis dos hermanos mayores e...
10.
los ladrones andaban con Diana mi hermana,
11.
registrando toda la casa,
12.
mi padre tenía ocho días de haber sido operado de una hernia y
13.
entonces...
14.
bueno,
15.
Diana como pudo se las ingenió
16.
y los distrajo un poco por acá abajo...
17.
cuando fueron a entrar al cuarto de mi papá pues ella les dijo que...
18.
que allí no entraran porque mi papá estaba enfermo
19.
y que lo acababan de operar,
20.
parece que los ladrones como que andaban un poco drogados y entonces no
21.
entraron a ese cuarto
22.
sino que entraron al cuarto donde estaba ella... durmiendo,
23.
empezaron a registrarle las joyas,
24.
qué sé yo.
25.
Al salir de allí,
26.
este...
27.
mi hermano que estaba durmiendo con Diana,
28.
porque había llegado una visita esa Semana Santa,
29.
la que es aho... actualmente esposa de mi hermano mayor,
30.
y entonces tuvi... tuvo que,
31.
mi hermanito,
32.
pasar a dormir en el cuarto de ella,
33.
los ladrones pues no le hicieron nada porque lo vieron pequeño,
34.
sin embargo no es tan pequeño )no?
Enc.:
Mjm.
COMPLICACIÓN
35.
Hab.: ... y entonces salieron de... de...
36.
de la...
37.
de la habitación,
38.
mi hermano trancó la puerta
39.
y empezó a pegar gritos:
40.
"ladrones,
41.
ladrones,
42.
ladrones".
43.
Mi papá salió con... la pistola pues,
44.
a ver qué era lo que pasaba,
45.
creyendo que los ladrones estaban en la parte...
46.
la parte externa de la casa y...
47.
el ladrón estaba en todo el pasillo.
48.
Cuando él sale armado con la pistola
49.
y el ladrón le ve la pistola pues...
50.
le dispara,
51.
papá logra meterse en un baño
52.
y la pistola quedó trancada...
53.
gracias a Dios que el tiro le dio a papá fue en la pistola...
54.
y él nos cuenta que él,
55.
cuando vio al ladrón
56.
trató fue de cargar la pistola
57.
y se la llevó a la altura del pecho,
58.
casualmente le cubrió el... el pecho,
59.
es decir,
60.
exactamente,
61.
el tiro )no?
62.
y que la bala no le hiciera impacto pues,
63.
en el cuerpo y...
64.
bueno los ladrones se asustaron tanto que salieron...
65.
se tiraron por el balcón,
66.
entonces mi hermano,
67.
uno de mis hermanos,
68.
que... lo tenían en el cuarto...
69.
logró abrir el cuarto y...
70.
soltar a los perros,
71.
y habían unos vecinos,
72.
eso fue como a las doce de la noche,
73.
unos vecinos que estaban tomándose unos tragos más arriba,
74.
escucharon el tiro y bajaron...
75.
porque pensaron que era que alguien...
76.
no sé,
77.
se había metido un tiro...
78.
y cuando van bajando,
79.
los la... los perros,
80.
en vez de perseguir a los ladrones,
81.
empezaron fue a perseguir a los... [[risas]]
82.
a los amigos de... de nosotros que viven más arriba )no?
83.
y tuvieron que subirse en una pared por allá y todo,
84.
mientras los ladrones pues
85.
salían corriendo hacia abajo...
CODA
86.
y no pudimos...
87.
nunca se pudo dar con...
88.
con el paradero de los ladrones,
89.
no se supo...
90.
quiénes fueron.
Enc.:
)Pero lograron robar algo?
91.
Hab.: No,
92.
bueno,
93.
se robaron... como novecientos bolívares,
94.
de lo que le lograron quitar a mi hermano Eric,
95.
el mayor,
96.
solamente fue eso pero no... no se llevaron más... más nada de valor
)no?
97.
De resto pues...
98.
gracias a Dios no pasó nada,
99.
papá lo que le...
100.
lo único que tuvo fue un problema en un dedo
101.
porque la bala le rozó en uno de los dedos,
102.
pero... le sanó pronto )no?
103.
no perdió el dedo,
104.
ni nada por el estilo...
El
último texto tiene un resumen claro en el que se describe la
acción y el tiempo en que esta sucede: se metieron los ladrones una
Semana Santa hace tres años. La orientacion relata detalladamente
cómo los ladrones han sometido a los hermanos, Diana evita que entren en
el cuarto del padre y que, además, aquellos no le hacen nada al hermano
pequeño. En la complicación, la acción se produce porque grita
el hermano, avisándole al padre, quien sale armado y les dispara a los
ladrones; estos se asustan y se tiran por el balcón; la familia suelta a
los perros pero estos, en vez de perseguir a los ladrones, persiguen a
unos vecinos que vienen a ayudar. La comicidad de la huída de los
ladrones por el balcón, y el equívoco en la persecución de los perros,
constituyen también una forma de evaluación en el suspenso, al
despertar el interés del oyente en la materia, en la hazaña. La coda
es larga pues se delibera sobre la importancia del robo.
A
continuación revisaremos los textos que acabamos de presentar. En primer
lugar nos ocuparemos de ver cómo aparece, en el texto, el plan
discursivo, y cómo la colocación, la sintaxis de las oraciones, puede
contribuir en la percepción del ritmo de las narraciones. Luego,
comentaremos las figuras que contribuyen a la cohesión narrativa,
específicamente el paralelismo y, enseguida, revisaremos los diferentes
tipos de evaluación que presentan los textos narrativos que sirven como
sustento a esta investigación.
3. LAS
ESTRATEGIAS
a. el tiempo
es la sustancia de que estoy hecho4
La
línea sintagmática de la expresión verbal es una línea en el tiempo,
se produce como línea y se recibe también como sucesión. El hablante,
cuando habla, reconoce la "limitación" de la línea y la
necesidad de presentar unidimensionalmente, sucesivamente, sus ideas, su
conocimiento, su punto de vista. Así considerada, la línea sintagmática
acepta la metáfora de Lenneberg, según el cual la secuencia de los
sonidos del habla
constituye
un tren de palabras, es un esquema de sonidos de alguna manera
análogo a un mosaico, en este último se coloca una piedra después
de la otra, pero la imagen total debe estar en la mente del artista
desde antes de empezar a pegar las piezas (1975:134)
Si
el tren es la línea, la metáfora del mosaico es útil y se hará
evidente varias veces en este trabajo pues, ciertamente, el narrador debe
conocer la imagen completa, la macroestructura de su mosaico verbal y esta
producirá el efecto, y será la causa, de la coherencia global de su
narración; pero, también, para alcanzar el mosaico, deberá atenerse a
que debe colocar una piedra a la vez, en una sucesión temporal y lineal
necesaria, deberá someterse a la sintagmática del eje de las sucesiones
del cual depende todo el mecanismo de la lengua, como ya notó Saussure
(1973:133).
El
hablante, entonces, debe planificar, decidir, desde su intención de
comunicación, para conseguir una línea comunicativa eficiente. Así,
esta sucesión no es inocente sino que, por el contrario, es el resultado
del conjunto de decisiones discursivas que el hablante toma en su
recorrido hacia el texto. Sin ánimo de exagerar, se puede decir entonces
que la sintaxis es la intermediaria en este recorrido, permite pasar de
las tres dimensiones de la realidad a la única dimensión del enunciado.
Así, no es insensato pensar que la organización sintáctica de los
textos refleja este recorrido. De esta manera, es justamente el modo como
la sintaxis permite la "puesta en palabras" de la experiencia,
de lo que nos ocuparemos principalmente en este artículo.
Lenneberg
1975 considera que no es solamente la sucesión de los sonidos del habla
la que está dominada por el tiempo, este es relevante para todas las
acciones humanas, pero no es discernible si este no responde a lo que
representa su "naturaleza básica", esto es, un pulso o golpe
implícito. Presente en los seres vivos, y señalado como propiedad
fundamental del cerebro de los vertebrados, Lenneberg encuentra evidencias
de que el cerebro percibe este "pulso" , entre otros, en los
latidos del corazón, en los intervalos de la respiración, y en la
diferenciación entre los estados de inicio y ejecución de los esquemas
motores que, en el habla humana, se corresponderían probablemente con el
esquema de la realización articulatoria de la sílaba.5
De
acuerdo con esto, Lenneberg afirma que "en cualquier medio, un
esquema temporal significa un pulso portador con modulaciones"
(1975:135) y encontrará en la periodicidad de ese esquema temporal con
modulaciones las razones para referirse al ritmo presente en todas
las acciones humanas, que puede estar marcado por pulsos equidistantes o
simplemente por oscilaciones (tales como día/noche, sueño/vigilia);
ritmo presente en todas las acciones humanas y, seguramente, solo
identificable para esta especie.
Así,
en la base de nuestra actividad cerebral, la línea del tiempo está
dotada además de un esquema rítmico, que no es necesariamente medible
con un cronómetro o un metrónomo, sino que depende más bien de la
percepción de un cambio, de una oscilación, de una variación en el
esquema, variación rítmica, que dependerá de los lapsos entre los
pulsos, que admitirá, como en música, el accelerando y el ritardando.
De
esta manera, Lenneberg podría afirmar, con San Agustín,6
que "el ritmo, en la percepción, es una operación del
espíritu"; y esta operación del espíritu depende de la percepción
de una constancia y su variación, de un esquema y su alteración y, por
esto, la percepción del ritmo puede ser, de alguna manera, individual.
El
estudio de los esquemas lingüísticos que producen el ritmo en el uso de
la lengua, no son extraños a los estudios literarios y de la escritura en
general (ver, entre otros, Kayser 1961); en ellos podemos encontrar la
noción de ritmo como cualidad discursiva, propia de la discursivización,
de la puesta en palabras, no como una cualidad del objeto vivido, de la
vivencia, de la percepción, sino de la puesta en palabras (ver Bakhtine
1984).
Es
entonces, el ritmo en el habla, hechura de un orador más que de una
métrica. En el año 46 a.C., Cicerón lo sabía ya.
Hablar
con un buen estilo oratorio, Bruto -tú lo sabes mejor que nadie- no
es otra cosa que hablar con las mejores ideas y las palabras más
escogidas. Y no hay ninguna idea que sea provechosa al orador sino
está expuesta de una forma armoniosa y acabada; y no aparece el
brillo de las palabras, si no están cuidadosamente colocadas; y una y
otra cosa es realzada por el ritmo; mas el ritmo -esto hay que
repetirlo constantemente- no solo no está sujeto a las leyes de la
poesía, sino que incluso las evita y no se parece en nada a ella; y
no es que no sea el mismo el ritmo en los oradores y en los poetas, e
incluso en los que hablan y, en fin, en todo aquello que tiene sonido
y puede ser medido por los oídos, sino que la colocación de los pies
hace que lo que se dice parezca semejante a prosa o a poesía.
Es
necesario, pues, utilizar esta técnica -ya se llame colocación, ya
acabado, ya ritmo-, si se quiere hablar de una manera elegante, no
solamente, como dicen Aristóteles y Teofrasto, para que el discurso
no corra sin límites, como un río -discurso que debe pararse, no en
función del aliento del que habla o de la puntuación del copista,
sino según lo exija el ritmo-, sino también porque si está
elaborado tiene mucha más fuerza que si está suelto. (Cicerón
1991:149)
Están
ya, en Cicerón, los aspectos fundamentales a tratar si lo que nos
interesa es el ritmo "en los que hablan", a saber:
i)
es una hechura del orador: toda idea es buena si se sabe decir de forma
acabada, realzada por el ritmo, que no solo es asunto de poesía;
ii)
hay medios lingüísticos de los que un hablante dispone:
"Efectivamente, cuando se pone en paralelo un igual con un igual, o
se opone un contrario a un contrario, o las palabras de igual terminación
se hacen eco unas de otras, todo lo que queda recogido de esta forma
sucede normalmente que es rítmico" (1991:145);
iii)
entre los medios lingüísticos disponibles se encuentra el paralelismo
sonoro o gramatical (que acabamos de mencionar) pero también la
colocación, la factura de las oraciones, tendrá que ver con el ritmo;
iv)
el discurso no corre como un río, ni como un tren, hay en él pausas,
modulaciones, oscilaciones que no dependen del aliento sino del plan
discursivo, del mosaico narrativo.
Ahora
bien, llegados a este punto, debemos preguntarnos cuál será la unidad de
medida para establecer que, en efecto, en la línea temporal hay también
un "pulso", una variación que marca el ritmo "en los que
hablan". En este trabajo hemos decidido que esa unidad o, al menos,
una de ellas, es la unidad de entonación (vid supra).
La
línea sintáctica de la que empezamos hablando en este aparte, se parece
más bien a un mosaico que a un tren (para seguir usando las metáforas de
Lenneberg); hay en ella segmentos que dependen de la decisión del
hablante, de su intención comunicativa (para usar los términos de la
Academia). Esta intención actúa de dos maneras, por una parte, compone
el mosaico completo, lo planifica, genera un plan discursivo para decir lo
que se quiere decir, por la otra, como dice la Real Academia "divide
la elocución en unidades de sentido completo en sí mismas llamadas oraciones"
(1973:349), es decir, determina y dispone las piezas del mosaico.
Estos
segmentos se delimitan, en el habla, por la entonación; siempre citando a
la Academia, al referirse a la entonación, en el Esbozo se afirma
lo siguiente:
Un
solo grupo melódico puede constituir una oración completa, verbal o
nominal, cuando el enunciado es sencillo, sin incisos, vocativos,
enumeraciones, o formas complicadas de subordinación [...] Los
enunciados complejos se descomponen en dos o más unidades melódicas
(1973:103)
Es
decir, entonces, que hay un segmento sintáctico que depende de la
intención del hablante y se realiza como uno o más grupos melódicos los
cuales, aunque parezca redundante decirlo, dependen más de esa intención
que del "aliento". Por supuesto, este hablante, que no es ideal
sino real, no solo produce oraciones, hay también repeticiones, falsos
arranques, hesitaciones, elementos no oracionales que sirven para mostrar
su posición en relación con lo que narra.
Esto
es lo que se evidencia por la segmentación en unidades de entonación de
las narraciones presentadas anteriormente, pero hay algo más, allí se
pone en evidencia que el hablante recurre a distintas estrategias
sintácticas según el momento de la narración en que se encuentre y de
lo que está haciendo lingüísticamente. La consideración de los textos
hará explícito este punto de vista.
En
primer lugar, en las narraciones orales que estamos analizando, puede
notarse que, tal como lo señala Chafe 1982 para el inglés, la
"fragmentación" parece ser una característica de la oralidad,
esto es, la tendencia del discurso oral a realizarse mediante oraciones
simples, a diferencia de la escritura que, por las condiciones mismas de
su realización, permite una mayor densidad sintáctica y léxica que
sería el resultado de una planificación y replanificación posible en la
escritura y que, en la oralidad, es simultánea con la producción del
habla (ver Chafe 1982 y, también, Halliday 1989).7
Los textos que estamos analizando permiten pensar, en apoyo a la
hipótesis de la fragmentación, que la complejidad sintáctica no depende
solo de los gramemas de conexión pues, con frecuencia, es fragmentada y
yuxtapuesta, es decir, el período se presenta en varias oraciones simples
yuxtapuestas. Como en el siguiente ejemplo (texto 6, líneas 2-6):
bueno
este...
una
vez se metieron los ladrones,
por
cierto que le pegaron un tiro esa vez a papá,
eso
fue una Semana Santa...
hace
como tres años exactamente.
De
cualquier manera, decir que, en estos textos hay muy pocas oraciones
complejas solo dependería de nuestro punto de vista sobre la
"cantidad" que debería haber pero, lo que sí podemos mostrar
es que la conexión sintáctica entre oraciones se da poco en relación
con otros medios de conexión, más bien discursivos, como puede verse en
el ejemplo siguiente (texto 2, líneas 7-12):
y
nos íbanos para los potreros como le conté,
nos
íbanos para los potreros
y
bajábanos los bichos eso que... )tienen las matas?
y
nos... íbanos por esa falda rodando
y
las cabuyas las poníanos por dos palos,
para
mecernos,
Frente
a la presencia de dos nexos subordinantes, el conector que aparece con
más frecuencia en este fragmento (al igual que en los demás textos que
estamos analizando), es la conjunción y la cual, conforme a su
definición tradicional, actúa aquí como un "secuenciador" de
eventos, ahora bien, no se puede decir que, en este caso, y esté
actuando, al menos no únicamente como un conector sintáctico sino que
más bien este parece estar delimitando los segmentos del texto. Lo cual
no puede decirse de otras ocurrencias de este mismo conector como en:
se
resbaló y se cayó (texto 1, líneas 24-5)
y
nos íbanos y le robábanos la panela a la viejita (texto 2, línea
33)
mi
mamá y todos los muchachos (texto 4, línea 17)
Si
podemos afirmar que, en efecto, en las narraciones que estamos analizando,
y cumple otra función además de la de conexión sintáctica y
que, esta otra función es la de marcador textual (típicamente
narrativo), entonces podremos afirmar también que, en estos casos,
apareciendo típicamente en posición inicial de la unidad de entonación,
y actúa como uno de los marcadores del "pulso" de la
línea de este texto, esto es, como un elemento rítmico.
Ahora
bien, lo que nos parece más interesante de notar es que,
independientemente de la complejidad oracional, las oraciones, en sí
mismas, se constituyen de una manera diferente de acuerdo con el momento
de la narración. Si consideramos el texto 3 (líneas 5-10), por ejemplo,
notaremos que allí, en la orientación, la hablante sitúa
detalladamente el espacio y los actores de su historia:
un
señor que...
salió
de un bar una noche...
y
se vino por aquí,
por
la placita de Belén,
y
eso era puro garbancillo,
donde
estaba "Rivas Dávila"...
Si
consideramos la orientación en los demás textos, encontraremos
que ocurre algo parecido. Por ejemplo en el texto 4 (líneas 9-20), donde
el narrador presenta igualmente el espacio y a sí mismo como actor:
una
vez venía yo... de un paseo )no?
con
la... el grupo de la Urdaneta
y
al pasar frente al estadio del... del Colegio San José,
estadio
Lourdes,
ahí
en el estadio Lourdes...
estaba
un portón grande abierto,
entonces...
veníamos
todos,
mi
mamá y todos los muchachos,
nosotros
somos...
e...
diez,
O
en el texto 5 (líneas 10-13), en el cual la hablante ubica cuidadosamente
el momento en que se produce el robo que narrará enseguida:
iba
un 24 de diciembre,
a
las cuatro de la tarde,
con
mi mamá,
haciendo
compras
En
este ejemplo queda claro también qué es lo que hemos llamado, con Chafe,
fragmentación de la línea sintáctica en el texto oral, planificado
sobre la marcha, que logra producir una oración en cuatro unidades de
entonación, cada una de las cuales agrega información que el hablante
considera relevante pero que no incluyó en la unidad anterior.
En
el texto 6 el narrador es igualmente cuidadoso al presentar a su hermana
Diana y el modo como esta evita que los ladrones entren al cuarto de su
papá (líneas 17-23), y a su hermanito (líneas 27-34), hasta el punto de
que deja a los ladrones en segundo plano e incluso a sí mismo, actor
sobreentendido de esta historia. En este ejemplo, también, el hablante
debe incrustar información en otra, hablando de su hermano, considera
necesario explicar por qué no estaba durmiendo en su cuarto:
mi
hermano que estaba durmiendo con Diana,
porque
había llegado una visita esa Semana Santa,
la
que es aho... actualmente esposa de mi hermano mayor,
y
entonces tuvi... tuvo que,
mi
hermanito,
pasar
a dormir en el cuarto de ella,
los
ladrones pues no le hicieron nada porque lo vieron pequeño,
sin
embargo no es tan pequeño )no?
Para
incrustar informaciones, para "situar" a su referente, el
hablante debe incrementar, en unidades de entonación sucesivas, la
información relacionada con la identificación de su referente. Esto
mismo es lo que sucede en el texto 1, en el cual la hablante explica su
situación, presenta la casa donde trabajaba y por decir la
"migajita" que comía, lo dice dos veces (líneas 8-11):
donde
una señora me fui
y
entonces me daba frijoles y cambures todos los días y... a mí
ese
frijoles y cambures comíanos allá
y
yo venía por comer una migajita al menos
De
esta manera sucede en todos los textos que estamos considerando: en virtud
de su función macroestructural en la narración, la orientación
se articula fundamentalmente en el ámbito del sintagma nominal, para la
presentación y la determinación de la referencia a espacios y personajes
que, una vez presentados por el narrador, conocidos para el receptor de la
historia, podrán dejar el centro de la atención y,
morfosintácticamente, codificarse como pronombre o cero; en la
narración, dejarán el centro de la atención a la sucesión de eventos
que constituyen la narración misma, y esto es lo que aparece en la complicación:
puesto que en la complicación se narra el desarrollo de los
acontecimientos, esta presenta sucesiones de eventos por lo que, casi
naturalmente, se construye en el ámbito del sintagma verbal y, por este
mismo motivo, las estructuras oracionales se hacen elípticas, en tanto,
como señalábamos antes, la mayoría de los referentes aparecen solo
pronominalmente. Consideraremos detalladamente un ejemplo en el que se
puede evidenciar cómo están constituidas lingüísticamente los
segmentos narrativos en los que se narra la complicación (texto 1,
líneas 16-33):
yo
me aburría
y
me salgo a lavar con esos jabones
y
entonces un señor e...
era
recién casado
y
se metió al baño y...
y
se mató,
con...
con el orillo del baño,
que
tenía un orillo,
se
resbaló
y
se cayó
y
no salía
y
no salía
y
no salía,
y
era recién casado,
y
no salía,
y
tumbaron la puerta
y
era que se había muerto,
se
murió
La
hablante nos ha venido diciendo sus malos momentos y, entre ellos, cuánto
se aburría en esa casa, cuán incómoda se encontraba y, para
demostrarlo, narra la triste historia de un señor, que era recién casado
por lo que, a su entender, la historia es más triste todavía. Lo que
aparece en esta narración, después de haber presentado al señor recién
casado, es una pura sucesión de eventos: entrar, resbalarse, caerse, no
salir, porque se había muerto; más aún, para mantener la
perfectividad de los de los eventos, la hablante reelabora, rotundamente: se
murió.
Pasamos
así, en esta historia, de la presentación de una situación personal que
se construye nominalmente (en la orientación), a una sucesión verbal (en
la complicación). Esta sucesión está doblemente marcada, por la serie
verbal misma (que permite, por su laconismo, la aceleración del tempo
narrativo) y por las conjunciones que inician las unidades de entonación
que, junto a las repeticiones de estructuras, crean un efecto rítmico
particular a este texto.
Las
secuencias de eventos se presentan también en las demás narraciones
analizadas y siempre en el mismo momento de la narración: en la
complicación.
texto
3 (líneas 23-27)
era
que...
lo
estaba internando en esas matas,
y
voltea
y
lo mira
y
le pela esos dientes tan horribles...
texto
4 (líneas 32-38)
apenas
mi mamá se descuidó,
salí
corriendo para allá para el estadio,
llegué
al estadio
y
me quedé toda esa...
toda
la tarde...
viendo
cómo jugaban al fútbol
y
me gustó...
Los
textos 5 y 6 son más largos, más complejos, hay varias secuencias
verbales.8 Consideremos la complicación
del texto 6, en las líneas 38-52, empieza verdaderamente la historia de
los ladrones, el "enfrentamiento" pues, hasta este momento, la
historia se había centrado más en los hermanos del narrador:
mi
hermano trancó la puerta
y
empezó a pegar gritos:
"ladrones,
ladrones,
ladrones".
Mi
papá salió con... la pistola pues,
a
ver qué era lo que pasaba,
creyendo
que los ladrones estaban en la parte...
la
parte externa de la casa y...
el
ladrón estaba en todo el pasillo.
Cuando
él sale armado con la pistola
y
el ladrón le ve la pistola pues...
le
dispara,
papá
logra meterse en un baño
y
la pistola quedó trancada...
Enseguida
el texto "frena" la narración de los eventos para contarnos
más bien las actitudes y las sensaciones de los personajes, un cuento
dentro de otro cuento: lo que cada quién sintió (líneas 53-64); el
enfrentamiento continúa en la línea 64:
bueno
los ladrones se asustaron tanto que salieron...
se
tiraron por el balcón,
entonces
mi hermano,
uno
de mis hermanos,
que...
lo tenían en el cuarto...
logró
abrir el cuarto y...
soltar
a los perros,
Aparecen
en esta secuencia, finalmente, los perros, que habían aparecido en
el texto mucho antes de esta historia y que resultan la razón para
contarla: esta historia se cuenta para demostrar que estos perros no son
buenos guardianes de la casa y, para confirmarlo, hay que introducir
nuevos personajes en la historia, con lo cual se detiene la secuencia de
los eventos relacionados con el "enfrentamiento" y se pasa más
bien a contar la historia de los vecinos (líneas 71-85). Y de ahí
pasamos a la coda (líneas 86 y siguientes), donde concluye esta
narración.
Justamente
porque la complicación de estos dos últimos textos es más larga
y compleja, porque entre las secuencias de eventos aparecen nuevos
personajes, con lo cual se pasa de una función a otra, justamente por
ello, estas narraciones permiten mostrar con claridad que, en efecto, hay
una diferencia entre los momentos de presentación de referentes y los de
sucesión de eventos y que esta diferencia determina un cambio en la
línea, el cual permite una variación estructural que influye en el ritmo
de la narración misma.
Los
ejemplos que acabamos de presentar nos permiten confirmar que, en la
macroestructura narrativa, orientación y complicación cumplen dos
funciones diferentes, esto es, respectivamente, el establecimiento de la
referencia y la narración de los sucesos. Como consecuencia de esto, la
orientación se formula en oraciones "presentadoras de estados",
centradas, como dijimos antes, en el ámbito del sintagma nominal,
mediante la inclusión (en nuevas unidades de entonación) de
informaciones relacionadas en el área de la identificabilidad del
referente; mientras que la complicación requiere oraciones
"presentadoras de acciones", en las cuales el verbo es el
encargado de aportar información, todo lo cual permite oraciones de
elipsis nominal frecuente. Este cambio en la configuración de las
oraciones produce un efecto de aceleración de la narración pues, al
ritmo pausado de la orientación, de la presentación de espacios y
personas, se opone el ritmo más acelerado de los eventos en seguidilla,
que encontramos siempre en la complicación, ritmo este que vuelve
a retardarse en la coda o en la evaluación. Si el ritmo depende de una
variación en el esquema, de una oscilación, entonces este cambio en la
armazón oracional tiene consecuencias rítmicas, puede influir en la
percepción del ritmo en las narraciones y, quizá, sea usada por el
hablante con este fin.
b. El
paralelismo
Especial
atención merece, en las narraciones de Mérida, una forma poética de
construcción del texto que consiste en lo que Jakobson 1992 ha llamado el
paralelismo. Se trata de una repetición de estructuras, ya sean
estas sonoras o gramaticales y, de acuerdo con Cicerón (citado arriba)
"todo lo que queda recogido de esta forma sucede normalmente que es
rítmico".
La
presencia o no del paralelismo nos ha permitido reunir los textos en dos
grupos: el primero (GI), formado por las narraciones Y era recién
casado; Eso era puro garbancillo y No íbanos a la escuela; el
segundo (GII) por las narraciones que hemos llamado El fútbol, Las dos
cadenas, y Los ladrones. Esta diferenciación responde al hecho
de que, mientras que el primer grupo se caracteriza por una prosa más
plástica, más rítmica, en el segundo grupo de narraciones el interés
se crea a partir del desarrollo sintáctico y el imbricamiento de la
acción en el tiempo y en la psicología de los personajes. En el primer
grupo encontramos una manera de contar que, en vez de desarrollarse hacia
adelante, se desarrolla hacia atrás, haciendo gala de paralelismos muy
variados. El gráfico 1 muestra que, en efecto, hay una diferencia
significativa entre ambos grupos si se considera la frecuencia con la cual
aparecen estructuras paralelas en sus narraciones.
Gráfico
1

En
las narraciones que estamos analizando aquí encontramos ejemplos de
paralelismo en el nivel fónico (paralelismo sonoro), sintáctico y
semántico (paralelismo gramatical), a saber:
i)
El paralelismo sonoro es el más evidente para el oído pues resulta de la
repetición, como su nombre lo indica, de sonidos. Este se da en las
narraciones del primer grupo aunque también, en algunos casos, en las del
segundo. Veamos los ejemplos de la historia Y era recién casado
(texto 1, GI):
y
no salía
y
no salía
y
no salía
y
era recién casado
y
no salía
con...con
el orillo del baño
que
tenía un orillo
Aquí
encontramos la repetición de sintagmas completos, que implican, claro
está, la repetición tanto de la estructura fónica como de la estructura
gramatical. Esto se da más con más frecuencia en las narraciones del
primer grupo y allí encontramos ejemplos como los siguientes:
era
recién casado
era
recién casado (texto 1)
no
me estaba en la casa que me así...
no
me estaba... (texto 1)
era
un paquete muy grande
muy
grande era (texto 1)
Ay
no... sí fui a la escuela
no
fui a la escuela (texto 2)
nos
íbanos para los potreros
como
le conté
nos
íbanos para los potreros (texto 2)
Pero
una madrina mía era muy brava
una
madrina mía (texto 2)
y
eso era puro garbancillo
eso
eran puras matas de garbancillo (texto 3)
y
la seguía y la seguía
y
la mujer caminaba y caminaba (texto 3)
También,
aunque muy esporádicamente, encontramos ejemplos de paralelismo sonoro en
el segundo grupo de narraciones:
mamá...
mamá mira
vamos...
vamos muchachos (texto 4)
yo
corrí y corrí
sino
corre y corre y corre (texto 5)
tenía
una camisa de cuadros
y
había como cinco con camisas de cuadros (texto 5)
ladrones..ladrones...ladrones...
(texto 6)
ii)
El segundo tipo de paralelismo es el paralelismo sintáctico. Para
explicar este tipo de paralelismo, Jakobson cita a Sapir (en su clásico El
lenguaje) para quien la yuxtaposición de secuencias como el
granjero mata al patito y el hombre se lleva al pollo nos hace
"sentir instintivamente, sin el menor intento de análisis
consciente, que ambas oraciones caben exactamente en el mismo esquema, que
en realidad son la misma oración fundamental y difieren solo en sus
atavíos materiales" (cf. Jakobson 1992:59). Así, en este tipo de
secuencia, menos evidente pero sin embargo muy eficaz para la producción
del ritmo narrativo, lo que se repite es la estructura sintáctica, tal
como podemos observar en el siguiente ejemplo:
se
metió...al baño
y
se mató
se
resbaló
y
se cayó
se
murió (texto 1)
O
bien en la secuencia siguiente (del texto 2), en la que se repite el verbo
venir más un adjetivo: ahorita es que esas aguas vienen
cloacas/ y vienen sucias. O dos gerundios: corriendo...
corriendo, que permiten codificar la duración que el hablante percibe
en la acción (texto 5).
Los
ejemplos siguientes se caracterizan también por ser repeticiones de
sintagmas verbales:
y
voltea
y
lo mira
y
le pela esos dientes tan horribles (texto 3)
Y
miro para allá
y
veo que están jugando (texto 4)
paró
el carro
y
salió corriendo
y
le disparó... (texto 5)
y
yo cogí los trapiticos
y
los puse en la mañanita atrás de la puerta
y
cuando no se habían parado...
abrí
el portón
que
me mandaban
y
salí volada
y
me fui otra vez para la casa
y...
no me estuve...
no
me estaba en la casa que me... así
no
me estaba (texto 1)
Es
interesante ver cómo el paralelismo no se detiene en la clase de palabra,
esto es, en el hecho de que lo repetido en las secuencias anteriores sean,
precisamente, verbos, sino que, en estas secuencias, se da además un
interesante juego en relación con el aspecto verbal: y se metió al
baño/ se resbaló/ y se cayó/ y se mató son todos verbos de aspecto
perfectivo, dinámico y puntual. Lo mismo ocurre con las secuencias y
yo cogí los trapiticos/ abrí el portón/ y salí volada..., todo lo
cual contribuye, como decíamos antes, a la aceleración el ritmo de estas
secuencias.
En
las secuencias y no salía/ y tumbaron la puerta, se da en cambio
un contraste de aspectos: perfectivo vs. imperfectivo, repitiéndose el
esquema en y era que se había muerto/ se murió. Para Comrie una
forma perfectiva denota una situación vista en su totalidad, sin
relación con su constitución temporal interna; el imperfectivo, en
cambio, presenta una situación con respecto a su estructura interna
(1976:19). En las dos secuencias anteriormente citadas, al sucederse el
perfectivo después del imperfectivo el hablante logra dar la impresión
de algo que sucede súbitamente, repentinamente.
El
paralelismo sintáctico es la figura dominante del texto 2: No íbanos
a la escuela, cuya complicación se logra gracias a la secuencia de
estructuras anafóricas formadas por dos partes: la primera, temática,
que contiene la secuencia y nos íbanos, ya sea en su forma simple
o acompañada por otra secuencia (para los potreros; a comer cínoras,
a buscar mortiños; por esas faldas). La segunda parte de la
estructura es remática, para indicar la finalidad de la acción de ese
irse a algo (y bajábanos los bichos; y las cabuyas las poníanos por
dos palos... para mecernos; que habían cosechas; para comer... para que
se nos pusiera la lengua morada; a coger guayabas; y robábanos a una
viejita; y le robábanos la panela a la viejita). Estas figuras, que
se repiten a lo largo de todo el segmento, logran crear un ritmo
cadencioso, característico de este texto (ver texto 2, líneas 7-34).
Entre
las figuras sintácticas hay también algunas repeticiones que, si bien
son textuales, se dan en sentido inverso, repitiéndose, al principio, el
final de la secuencia anterior, o al revés (esto es, anadiplosis):9
y
entonces me daba frijoles y cambures todos los días y... a mí
ese
frijoles y cambures comíanos allá (texto 1)
eso
era un paquete muy grande
ay
Dios mío
muy
grande era (texto 1)
iii)
En los textos que estamos analizando, aparecen además ciertas figuras que
podríamos considerar semánticas. En este caso, el paralelismo se da en
acciones semejantes pero con sentido contradictorio, formando antítesis.
Es el caso del ejemplo siguiente cuya primera parte está formada por la
acción violenta del padre y la segunda por la pasiva, sufriente de la
madre: revirtiéndose la crueldad de él en el odio de ella (texto 2,
líneas 48-55):
A
y entonces llamaban a papá...
y
nos cogía con esa correa
nos
sacaba los pedazos de las costillas y del rabo
B
y mamá
ella
lo odiaba
La
secuencia se realza aún más porque ella misma se repite, con una
expresión antónima de la primera: él nos rompía, ella nos curaba
(texto 2, líneas 56-8),
A
y él nos sacaba los pedazos...de las piernas
y
nos rompía
B
y entonces nos curaba mamá
El
mismo tipo de paralelismo, antitético, lo encontramos en la primera de
las historias cuando se contraponen las expresiones A: se metió al
baño, y B: y tumbaron la puerta en la complicación de la
misma; y quizás también en A: era recién casado, y B: y era
que se había muerto. Así como en el ejemplo siguiente (del texto 2,
líneas 33-4):
A
nos íbanos (y le robábanos la panela a la viejita)
B
... y veníanos llenas de... de comer agua y panela
y
en el A: sí íbanos a la escuela / B: no íbanos a la escuela,
que también se repite para terminar la narración.
El
segundo tipo de narraciones carece casi totalmente de las estructuras
textuales basadas en el paralelismo. Más bien se caracteriza por formas
más reflexivas, y el interés se crea a través de otros medios.
Consideramos que esta distinción que se da entre ambos grupos de
narraciones se debe a que el primer grupo está más imbuído en la
oralidad y en las normas de esta, mientras que el segundo, vive más en la
escritura y en sus reglas.
Cuadro 1. El
paralelismo en las historias de Mérida
|
Textos |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
|
sonoro |
5 |
|
4 |
2 |
3 |
1 |
|
gramatical |
3 |
7 |
2 |
1 |
1 |
|
|
total |
8 |
14 |
6 |
3 |
4 |
1 |
c. la
evaluación
La
evaluación puede considerarse como la sección fundamental de la
narración y aquella que la hace interesante. En el artículo de Labov
1972, que ha venido sirviendo de base teórica a nuestro análisis, se
hace una clasificación de la evaluación basada en el punto de vista del
narrador. Labov distingue así cuatro tipos de evaluación, que se va
haciendo más profunda y más elaborada desde la primera hasta la última
y que se enumeran a continuación: evaluación externa: donde el
narrador interrumpe el hilo narrativo, se vuelve al oyente y le dice cuál
es su interés; subordinación de la evaluación: que preserva la
continuidad dramática, y cita el sentimiento como algo que le ocurrió al
narrador en el momento, pudiéndose introducir una tercera persona para
que evalúe las acciones del personaje; acción evaluativa:
diciendo no lo que se dijo, sino lo que se hizo; y, finalmente, suspensión
de la acción: donde el narrador reflexiona, dentro del texto, sobre
lo peligroso que fue el hecho narrado, etc. (ver Labov 1972).
En
Alvarez 1998, se vio cómo la presencia o ausencia de estas secciones dice
de la complejidad y a la vez del grado de desarrollo de la narración. Las
narraciones de la Cordillera de Mérida, una zona rural, pueden carecer de
alguna de esas secciones (generalmente el resumen o la coda)
cuando son menos complejas, o bien pueden tener todas las secciones y
además, algunas de ellas, presentar una repetición con variaciones. En
ese trabajo, también se comprueba que hay una relación entre los textos
que consideramos más desarrollados con el tipo de evaluaciones que
estos presentan.
También,
en Alvarez (en prensa) se argumenta que la evaluación es una
focalización en el nivel textual, y se determina que el punto de vista
del narrador se corresponde con las funciones del lenguaje esbozadas por
Hasan 1990 que están involucradas en el tipo de focalización. De hecho,
ya Bolívar 1994 había señalado que las diferentes concepciones de los
autores sobre el tema se debían a las funciones que ellos consideraban
estar involucradas en esta sección.
De
este modo, Alvarez considera que, desde el componente textual, relacionado
con la creación del texto, se da lo que Genette 1972 ha llamado el
focalización cero, por el hecho de que el narrador está ausente del
procedimiento. Se daría entonces un juego poético, basado en el
paralelismo, como vimos anteriormente.
Por
otra parte, el componente interpersonal, que expresa el papel del
hablante, su compromiso y la interacción con otros, se manifiesta en la
evaluación a través de los procesos de focalización interna. Este tipo
de evaluaciones aparecen como subordinadas, ya sea porque están en boca
de los personajes o porque se dan en el tiempo en que ocurre la acción.
Cuando
es el componente ideativo el que predomina, se da una focalización
externa. En este caso la historia se evalúa desde afuera, a través de
las exclamaciones del narrador, o bien a través de acontecimientos
paralelos a la acción. Cada una de estas formas se produce, como es
natural, con cierto tipo de correlatos sintácticos.10
En el trabajo que venimos citando, Alvarez presenta un cuadro en el cual
se resumen las relaciones entre las metafunciones de Halliday y los tipos
de evaluación, el cual copiamos a continuación (cf. Alvarez, en prensa):
Cuadro 2. La
evaluación
|
COMPONENTE |
PUNTO DE
VISTA |
PROCEDIMIENTOS
DE SENTIDO |
|
TEXTUAL |
cero |
figuras de
construcción |
|
figuras de
sentido |
|
IDEATIVO |
externo |
acción
evaluativa
evaluación
externa |
|
INTERPERS |
interno |
subordinación
de la evaluación
suspensión
de la acción |
Si
analizamos, según este esquema, las evaluaciones que se presentan en los
textos merideños observaremos que también aquí se dan diferencias entre
los dos grupos de textos. En el primer grupo de narraciones, que hemos
considerado como más plástico, más icónico y más rítmico que el
segundo grupo, en estos primeros textos, la mayoría de las evaluaciones
corresponden a la función textual, que utiliza la focalización cero. En
otras palabras, la focalización se da a través de los mecanismos que el
mensaje mismo es capaz de producir. El segundo grupo de textos, por el
contrario, se caracteriza por el predominio de las evaluaciones donde
prevalecen tanto el componente ideativo, como el componente interpersonal
correspondientes, como dijimos anteriormente, a la focalización interna y
a la focalización externa, respectivamente.
Veamos
más detenidamente las evaluaciones en los dos grupos. En primer lugar,
tenemos el Grupo I:
texto
1. Y era recién casado
En
esta narración se da la evaluación a través una serie de paralelismos
sonoros como por ejemplo: y era recién casado/ y era recién casado
y sintácticos, como se resbaló/ se cayó. Y dos evaluaciones
externas, como en ay... no... no... No se da ningún otro tipo de
evaluación.
texto
2. No íbanos a la escuela
Aquí
predomina también, como forma de evaluación, el paralelismo, también de
ambos tipos. La estructura sí fui a la escuela se repite en no
fui a la escuela/ y entonces nos mandaban a la escuela hasta terminar
el texto en no íbanos a la escuela. Es característica de este
texto, como ya hemos visto en otras secciones de este artículo, la serie
de construcciones anafóricas donde se repite el principio de la misma y
nos íbanos para... que se acompaña por un complemento preposicional
o circunstancial y una oración yuxtapuesta que van variando a lo largo de
toda la narración, como por ejemplo en nos íbanos a buscar mortiños
para comer... Esta historia termina en paralelismos antitéticos: Sí
íbanos a la escuela/ No íbanos a la escuela o bien en nos íbanos
para arriba/ y veníanos llenas de comer agua y panela... En el texto
hay también dos evaluaciones externas como pero... pero... pero ay no
no.
texto
3. Eso era puro garbancillo
En
esta historia también prevalecen las evaluaciones de la función textual.
Hay paralelismos sonoros como y la seguía y la seguía, y
sintácticos y voltea/ y lo mira/ y le pela esos dientes tan horribles.
Asimismo se dan algunas del componente ideativo, a través de la acción,
como en corra corra... y aquellas piernas no le daban; así como
también alguna exclamación del narrador, como Dios mío...
En
las narraciones del segundo grupo vemos cómo se revierte el tipo de
evaluaciones:
texto
4. El fútbol
En
esta historia hay poca evaluación a partir del componente textual. Apenas
algún paralelismo sonoro, enfático, como en mamá... mamá... mira
y alguno sintáctico, sumamente simple: y miro para allá/ y veo que
están jugando. En cambio se evalúa claramente a través de la
acción, en el componente ideativo: apenas mi mamá se descuidó salí
corriendo para allá para el estadio, o bien: llegué al estadio y
me quedé toda esa... toda la tarde. También se evalúa a partir de
explicaciones, suspendiendo la acción. Así tenemos: entonces me
impresionó mucho/ y me gustó, en el componente interpersonal.
texto
5. Las dos cadenas
Esta
narración es muy rica en evaluaciones, y las tiene de todos los tipos.
Sin embargo, predominan las de los componentes ideativo e interpersonal.
Hay paralelismos muy simples, como corriendo... o corre, corre y
corre, que podrían considerarse como lexicalizados, de modo que puede
restársele importancia a las estructuras de esta clase en este texto.
Más impresionantes son las evaluaciones del componente ideativo. A
través de la acción: me consoló mi papá; y yo dentro de la jaula
mirando y llorando. También se dan exclamaciones del narrador y no
no no eso es perdido. Lo fundamental en el texto son, sin embargo, las
evaluaciones del componente interpersonal, tanto al subordinar la acción
como en y cuál es mi sorpresa que el tipo me metió la mano; como
al reflexionar dentro del texto, numerosas veces: pero esas cuestiones
que uno no sabe lo que hace en el momento; entonces yo decía no, no puede
ser... porque si lo hirieron no está ahí...
texto
6. Los ladrones
Esta
narración sorprende por la ausencia de paralelismos; apenas hay uno que
puede considerarse como lexicalizado: ladrones..ladrones..ladrones,
enfatizando el grito del hermano. En cambio, el mayor peso está en las
evaluaciones de los demás componentes. En el ideativo, vemos la
evaluación a través de la acción: los ladrones no le hicieron nada.
Es interesante el hecho de que estas sean negativas: no perdió el
dedo, ni nada por el estilo. Se dan sobre todo evaluaciones en el
componente interpersonal como en los ladrones se asustaron tanto que
salieron, se tiraron por el balcón. El oyente se distancia de la
acción porque entre ambos está el pensamiento, la reflexión del
narrador, que entrega la historia completamente digerida e interpretada.
Vemos un ejemplo de esto último en el pensamiento de Diana, la hermana
que, conociendo la situación del padre y la presencia de los ladrones en
la casa, trata de distraerlos (ver texto 6, líneas 10-9). En este
segmento la acción es descrita, en una forma elaborada, paso por paso,
explicando todas las circunstancias que deben tomarse en cuenta para
comprender lo angustioso de la situación de la familia y el argumento que
utiliza Diana para confundir a los delincuentes.
Lo
que hemos dicho hasta aquí con respecto a las evaluaciones es lo que se
resume en el siguiente cuadro:
Cuadro 3. Evaluaciones
por tipo de función y grupo de narraciones
|
FUNCIÓN |
Grupo
I |
Grupo II |
|
textual |
30 |
7 |
|
ideativa |
6 |
20 |
|
interpersonal |
1 |
22 |
4. CONCLUSIONES
Siguiendo
la metáfora de Lenneberg sobre el texto como mosaico, hemos tratado de
mostrar que, en efecto, la línea sintagmática responde a un plan
discursivo del hablante que debe considerar, por una parte, el esquema
general, la macroestructura del texto que elabora y, por la otra, las
estrategias lingüísticas que le servirán para realizar el texto. En
este sentido, nuestras observaciones muestran que, en efecto, orientación
y complicación tienen funciones macroestructurales diferentes y
que el hablante reconoce estas funciones pues, en la primera, presenta los
referentes, en la segunda, se suceden los acontecimientos. Como
consecuencia de esta diferenciación funcional, las estrategias
sintácticas específicas de cada segmento varían: la orientación se
formula en oraciones "presentadoras de estados", centradas en el
ámbito del sintagma nominal, mediante la inclusión (en nuevas unidades
de entonación) de informaciones relacionadas en el área de la
identificabilidad del referente; mientras que la complicación requiere
oraciones "presentadoras de acciones", en las cuales es el verbo
el encargado de aportar información y permite oraciones con elipsis
nominal.
Los
textos cuya complicación es más compleja porque pasan de los
eventos a la presentación de nuevos referentes permiten mostrar con
claridad que, en efecto, hay diferencia sintáctica y, obviamente,
textual, entre los momentos de presentación de referentes y los de
sucesión de eventos.
También,
al ritmo pausado de la orientación, de la presentación de espacios y
personas, se opone el ritmo más acelerado de los eventos en seguidilla,
el cual vuelve a retardarse en la coda o en la evaluación. Si el ritmo
depende de una variación en el esquema, de una oscilación, entonces este
cambio en la armazón oracional tiene consecuencias rítmicas: la
variación que se produce por la diferente configuración de las oraciones
puede influir en la percepción del ritmo en las narraciones y suponemos
que esta estrategia sea usada por el hablante con este fin.
Igualmente,
en las narraciones que hemos estudiado en el Corpus de Mérida,
hemos encontrado que las primeras tres narraciones (GI) dan la impresión
de ser más plásticas que las tres últimas (GII), más reflexivas. De
esta manera, entre las estrategias particulares para la narración, el
paralelismo, una estructura poética por excelencia, se da con más
frecuencia en el GI que en el GII. En nuestro corpus de narraciones hay
una diferencia socioeconómica entre los hablantes de cada grupo, los del
primero son de clase baja, los del segundo de clase alta. Si pensamos que
los grupos menos favorecidos viven en la oralidad, a diferencia de los
más favorecidos que participan de la escritura, podríamos generalizar y
proponer una hipótesis de trabajo, que sustente que los grupos menos
favorecidos hacen más uso cotidiano de las formas retóricas (de la elocutio,
en todo caso) que los más favorecidos. De modo pues que podemos sugerir
que el binomio oralidad-escritura como definitorio para ciertas
estructuras narrativas, es una variable sociolingüística
Asimismo,
encontramos diferencias entre los tipos de evaluación utilizadas en las
narraciones, estas fueron clasificadas según Alvarez (en prensa) en tres
tipos, de acuerdo con la metafunción lingüística que parece predominar;
encontramos que, mientras el GI favorece las evaluaciones de tipo textual,
el GII prefiere las de tipo ideativo o interpersonal.
Como
hemos visto, para Jakobson el paralelismo es una estructura poética,
porque se basa en la repetición de una secuencia, mientras que la prosa
se caracterizaría, en cambio, por transitar el camino hacia adelante.
Según el mismo Jakobson, la etimología del término latino versus
contiene la idea de una recurrencia, al contrario de la prosa cuya
etimología latina (provorsa) sugiere un movimiento hacia adelante.
El que el paralelismo sea propio de la poesía no significa, para este
autor, que "en la prosa no haya paralelismo o repeticiones o
cualquier otro recurso específicamente asociado con la poesía; sino que
tales simetrías no son el recurso constructivo de la prosa y no se
utilizan tan sistemáticamente" (Jakobson 1992:205). Desde nuestro
punto de vista, debemos distinguir el concepto de poesía como forma
poética, del de poesía como exponente de la función poética que el
mismo Jakobson distinguió en su ya célebre trabajo sobre Lingüística
y poética (1988), pues únicamente así puede entenderse su
afirmación de que en la prosa también se da la poesía. En todo caso,
podemos hablar de un enfoque poético de las narraciones aquí analizadas
puesto que consideramos como dos de sus elementos constituyentes el
paralelismo y el ritmo.
Todo
esto nos permite constatar, una vez más, que la conversación cotidiana
comparte estrategias con el discurso literario. Para decir lo obvio, se
trata de la misma lengua, es el mismo sistema lingüístico y los mismos
recursos para exponer su punto de vista; menos obvio resulta afirmar que
la comunicación oral no es solamente un acto informativo, también es una
puesta en palabras interlocutiva en la cual cada hablante busca establecer
el "enganche" con su auditorio (y ello recurriendo a distintas
estrategias), entendiendo que, de esta manera "listeners and readers
not only understand information better but care more about it -understand
it because they care about it- if they have worked to make its
meaning" (Tannen 1989:17).11
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